To Help or Not to Help? Prosocial Behavior, Its Association With Well-Being, and Predictors During the COVID-19 Pandemic
Autores
Haller, E., Lubenko, J., Presti, G., Squatrito, V., Constantinou, M., Nicolaou, C., Papacostas, S., Aydın, G., Chong, Y. Y., Chien, W. T., Cheng, H. Y., Ruiz, F. J., García-Martín, M. B., Obando-Posada, D. P., Segura-Vargas, M. A., Vasiliou, V. S., McHugh, L., Höfer, S., Baban, A., Dias Neto, D., Nunes da Silva, A., Monestès, J. L., Alvarez-Galvez, J., Paez-Blarrina, M., Montesinos, F., Valdivia-Salas, S., Ori, D., Kleszcz, B., Lappalainen, R., Ivanović, I., Gosar, D., Dionne, F., Merwin, R. M., Karekla, M., Kassianos, A. P., Gloster, A. T.
Revista
Frontiers in Psychology
Resumen
Estudio transversal multinacional (N=9,496) sobre comportamiento prosocial en el primer confinamiento por COVID-19. El comportamiento prosocial fue frecuente y se asoció con mejor bienestar. Los mayores predictores fueron el apoyo social percibido, estrés, afecto positivo y flexibilidad psicológica; patrones similares entre regiones.
Resumen Detallado
Contexto y Objetivos
La pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) que comenzó a finales de 2019 generó una disrupción fundamental en la vida social y el comportamiento humano. Las medidas de salud pública implementadas globalmente incluyeron confinamientos, restricciones de movimiento, cierre de escuelas y negocios, así como aislamiento social generalizado. Si bien estas medidas fueron necesarias para controlar la propagación del virus, simultáneamente causaron aislamiento social y afectaron negativamente la frecuencia de interacciones sociales. Bajo estas circunstancias, surgieron respuestas prosociales variadas que incluyeron voluntariado, apoyo mutuo, actos de solidaridad y cuidado.
Aunque la asociación positiva entre el comportamiento prosocial y la felicidad ha sido documentada en contextos occidentales y no occidentales previos, permanecía inexplorado si esta asociación existía durante una crisis global que limitaba sustancialmente la vida social de la población. El presente estudio buscaba: (1) extender la comprensión del comportamiento prosocial durante los primeros confinamientos por COVID-19; (2) investigar la relación entre el comportamiento prosocial y el bienestar durante la primera onda de pandemia; (3) identificar predictores del comportamiento prosocial; y (4) examinar si existían diferencias específicas por región en el alcance del comportamiento prosocial y sus predictores.
Método
Participantes
El estudio incluyó a N = 9,496 participantes de 60 países distribuidos en ocho regiones geográficas: Europa del Sur (SE; n = 2,820), Europa del Este (EE; n = 2,269), Europa Occidental (WE; n = 2,107), Europa del Norte (NE; n = 172), Asia Occidental (WA; n = 720), Asia del Este (EA; n = 520), América Latina (LA; n = 560) y América del Norte (NA; n = 328).
La composición sociodemográfica reflejó predominantemente participantes de sexo femenino (77.6%), con una edad media de 37.2 años (DE = 13.3). En cuanto a educación, el 29.0% había completado educación de postgrado, el 15.9% poseía educación de postgrado o superior, y el 12.9% había completado educación superior. El 53.7% estaba trabajando a tiempo completo, mientras que el 17.6% trabajaba a tiempo parcial. Respecto al estado civil, el 36.1% estaba casado, el 30.8% soltero, y el 25.7% en una relación. El 40.7% tenía hijos, y el 20.8% vivía con ambos padres.
Diseño
El estudio empleó un diseño transversal online. La encuesta fue parte del proyecto COVID-Impact, una investigación transversal online conducida en 78 países en todo el mundo (Gloster et al., 2020). El objetivo fue explorar las respuestas conductuales, emocionales y psicológicas a la pandemia de COVID-19 y las medidas de confinamiento relacionadas. Los datos fueron recolectados durante la primera onda de confinamientos en primavera de 2020 (febrero-junio).
Instrumentos de Medida
Bienestar: El Mental Health Continuum-Short Form (MHCS-SF) fue utilizado para medir el bienestar mental positivo. Este instrumento ampliamente usado y validado comprende 14 ítems que describen diversos sentimientos, calificados en una escala Likert de 6 puntos relacionada con la frecuencia de ocurrencia (0 = "nunca" a 6 = "todos los días"). El MHCS-SF contiene tres subescalas: cinco ítems miden bienestar emocional, seis ítems miden bienestar social, y tres ítems miden bienestar psicológico. La puntuación total es la suma de todos los ítems (rango 0-70). En esta muestra, la escala mostró un alfa de Cronbach de 0.91.
Comportamiento Prosocial: El comportamiento prosocial fue medido utilizando seis de los 16 ítems de la Prosocialness Scale for Adults (PSA; Caprara et al., 2005). Se incluyeron todos los ítems de la escala para evitar sobrecargar a los participantes. Los seis ítems se refieren a afirmaciones sobre ayuda y compartición con amigos y otros, estar disponible para actividades de voluntariado, empatía con quienes están en necesidad, y pasar tiempo con personas solitarias. Se pidió a los participantes que indicaran la frecuencia de ocurrencia de cada comportamiento en una escala Likert de 5 puntos (1 = "nunca/casi nunca" a 5 = "siempre/casi siempre"). La puntuación total se calculó como la suma de todos los ítems (rango 6-36). En esta muestra, el alfa de Cronbach fue de 0.83.
Apoyo Social Percibido: La Oslo 3-Item Social Support Scale (OSSS-3) fue utilizada para medir la disponibilidad del apoyo social percibido. Esta escala pregunta sobre la cantidad de personas cercanas, el grado de preocupación e interés, y la apreciación de la facilidad de obtener ayuda de los vecinos. El análisis de consistencia interna reveló un alfa de Cronbach de 0.54. La puntuación es clasificada en grupos de diferentes niveles de apoyo social: bajo (3-8), moderado (9-11), y alto (12-14).
Flexibilidad Psicológica: La Psy-Flex es una escala que mide la flexibilidad psicológica, un constructo que refiere a una gama de habilidades intra- e interpersonales que permiten a un individuo ajustar su repertorio conductual a lo que la situación requiere. Los ítems fueron calificados en una escala Likert de 5 puntos relacionada con la frecuencia de ocurrencia (1 = "muy raramente" a 5 = "muy a menudo"). Se utilizó una puntuación de suma de todos los ítems. El análisis de consistencia interna de la escala reveló un alfa de Cronbach de 0.84.
Estrés Percibido: La Perceived Stress Scale (PSS) de 10 ítems fue utilizada para medir el grado al cual las situaciones de vida de la semana anterior son evaluadas como estresantes. Se pidió a los participantes que calificaran la frecuencia de sentimiento o pensamiento acerca de situaciones de vida o eventos de manera particular en una escala Likert de 5 puntos (0 = "nunca" a 4 = "muy a menudo"). La puntuación total de todos los ítems fue utilizada, con consistencia interna clasificada en grupos de bajo (0-13), moderado (14-26), y alto estrés (27-40). En esta muestra, el alfa de Cronbach fue de 0.89.
Afecto Positivo: La subescala de Afecto Positivo y Negativo (PANAS; Watson et al., 1988) fue utilizada para medir el afecto positivo. La subescala comprende 10 ítems calificados en una escala Likert de 5 puntos (1 = "muy ligeramente/nada" a 5 = "extremadamente"). La puntuación total de todos los ítems fue calculada. El análisis de consistencia interna reveló un alfa de Cronbach de 0.90.
Predictores Sociodemográficos: Se incluyeron edad, género, nivel educativo, estado laboral, estado civil, y situación de vivienda.
Características Relacionadas con Cuarentena/Aislamiento: Los participantes respondieron preguntas sobre la cantidad de tiempo en confinamiento (en semanas) y el impacto en su situación financiera ("¿ha mejorado?", "¿se ha mantenido igual?", "¿ha empeorado?"), así como actividades diarias ("¿no salió de casa?", "¿salió de casa una vez?", "¿salió de casa un par de veces?", "¿salió más de tres veces por semana?").
Análisis de Datos
Se condujeron análisis descriptivos incluyendo frecuencias relativas, medias, desviaciones estándar, medianas e intervalos intercuartílicos para variables sociodemográficas y psicosociales. Se realizó análisis de correlación bivariada para examinar asociaciones entre variables. Se realizaron regresiones lineales simples con el comportamiento prosocial como predictor y bienestar como resultado. Análisis de regresión múltiple fueron realizados con el comportamiento prosocial como predictor y bienestar como variable resultado en la muestra total y en cada subsample regional. Se utilizaron índices de Variance Inflation Factors (VIF) para verificar multicolinealidad. Todos los análisis fueron computados usando R software versión 1.3.959 (R Core Team). Los países fueron agrupados por región geográfica y cultural (región SE = Europa del Sur; EE = Europa del Este; WE = Europa Occidental; NE = Europa del Norte; WA = Asia Occidental; EA = Asia del Este; LA = América Latina; NA = América del Norte).
Resultados
Frecuencia y Tipos de Comportamiento Prosocial
En general, se reportó que el comportamiento prosocial ocurría frecuentemente en promedio en la muestra total (M = 22.8, DE = 4.2). Diferentes tipos de comportamientos prosociales fueron reportados con frecuencia similar. En un nivel descriptivo más bajo, se reportaron niveles más bajos de disponibilidad para actividades de voluntariado (M = 3.2, DE = 1.2) y pasar tiempo con personas que se sienten solas (M = 3.4, DE = 1.0). Niveles más altos fueron reportados para compartir con amigos (M = 3.9, DE = 0.92) e intentar ayudar a otros (M = 4.1, DE = 0.8).
Con respecto a variaciones regionales, los niveles reportados de comportamiento prosocial fueron en general similares en todas las regiones. Sin embargo, dos regiones reportaron niveles ligeramente más altos de comportamiento prosocial (Europa del Sur, efecto medio grande), y otras dos regiones demostraron efectos de tamaño medio de comportamiento prosocial (Europa del Este, efecto medio; Asia del Este, efecto muy grande) comparadas con la muestra total promedio. Las diferencias entre regiones y sus tamaños de efecto pueden encontrarse en la Tabla 2.
Relación Entre Comportamiento Prosocial y Bienestar
Un análisis de scatter plot y correlación de Pearson mostró una asociación moderada entre comportamiento prosocial y bienestar (r = 0.32). Una regresión lineal simple reveló que el comportamiento prosocial explicó una cantidad significativa de varianza en bienestar [F(1, 9483) = 1,096, p < 0.001, R² = 0.104]. El coeficiente de regresión [β = 1.07, CI (1.01, 1.13)] indica que el bienestar aumenta 1.07 por cada unidad de aumento en el comportamiento prosocial [β = 0.32, CI (0.30, 0.34), p < 0.001].
Con respecto a variaciones regionales, el comportamiento prosocial predijo significativamente el bienestar en todas las regiones con la mayor efecto en América Latina [β = 0.41, CI (0.29, 0.36), p < 0.001], seguida por Asia Occidental [β = 0.38, CI (0.31, 0.45), p < 0.001] y Asia del Este [β = 0.35, CI (0.27, 0.44), p < 0.001]. La Tabla 2 presenta estos resultados de regresión regional.
Predictores del Comportamiento Prosocial
Análisis descriptivos de todas las variables psicosociales se encuentran en la Tabla 3, mostrando medias y desviaciones estándar de la variable resultado y variables predictoras para la muestra total y subsamples de cada región.
La Tabla 4 presenta medias, desviaciones estándar, así como correlaciones bivariadas entre todas las variables psicológicas - predictores y resultados - para toda la muestra. El bienestar mostró una correlación positiva fuerte con flexibilidad psicológica y afecto positivo, y una correlación positiva moderada con falta de asociación negativa con estrés percibido. El comportamiento prosocial mostró correlaciones positivas moderadas con bienestar, apoyo social, y afecto positivo; una correlación positiva débil con flexibilidad psicológica; y una correlación negativa débil con estrés percibido.
La Tabla 5 muestra la fortaleza de la regresión múltiple del análisis multivariado para la muestra completa. Con respecto a predictores sociodemográficos y psicosociales, varios predictores fueron significativos, con varios comportamientos prosociales mostrando los mayores efectos en el comportamiento prosocial. Arreglados en orden de fortaleza, los niveles de apoyo social percibido fueron el predictor más fuerte que mejor explicó el comportamiento prosocial (relativo a bajos niveles de apoyo social). Los niveles más altos de estrés percibido y afecto positivo contribuyeron significativamente a variación en comportamiento prosocial. Esto fue seguido por género femenino (relativo a hombre), siendo retirado, siendo desempleado, y vivir con amigos o compañeros de cuarto (relativo a vivir solo). Los predictores significativos más positivos del comportamiento prosocial fueron niveles más altos de flexibilidad psicológica, siendo retirado, siendo desempleado (relativo a tiempo completo), vivir con padres, y vivir con compañeros de cuarto (relativo a vivir solo). Los predictores negativos significativos del comportamiento prosocial fueron vivir con sus propios hijos.
La Tabla 5 muestra la fortaleza del análisis de regresión multivariado del análisis multivariado para toda la muestra. Con respecto a predictores sociodemográficos y psicosociales, varios predictores fueron significativos, con múltiples variables psicosociales mostrando un comportamiento prosocial más grande. En orden de fortaleza, los niveles altos de apoyo social percibido fueron el predictor más fuerte que mejor explicó el comportamiento prosocial (relativo a bajos niveles de apoyo social). Los niveles más altos de estrés percibido y afecto positivo contribuyeron significativamente a la variación en comportamiento prosocial. Esto fue seguido por género femenino (relativo a masculino), siendo retirado, siendo desempleado, y vivir con amigos o compañeros de cuarto (relativo a vivir solo). Los predictores significativos positivos de comportamiento prosocial fueron niveles más altos de flexibilidad psicológica, siendo retirado, siendo desempleado (relativo a tiempo completo), vivir con padres, y vivir con compañeros de cuarto (relativo a vivir solo). Los predictores negativos significativos del comportamiento prosocial fueron vivir con sus propios hijos.
Con respecto a variaciones regionales, la Tabla 6 presenta una representación simplificada de los predictores significativos del comportamiento prosocial para cada región. Se encontraron patrones comparables de predictores significativos del comportamiento prosocial en todas las ocho regiones, con la excepción de algunas predicciones de comportamiento prosocial que merecen mayor discusión. Los niveles altos de apoyo social percibido fueron el predictor más fuerte del comportamiento prosocial en todas las regiones excepto respecto a predicciones del comportamiento prosocial. Los niveles más altos de estrés percibido fueron relacionados en todos los niveles de comportamiento prosocial en todas las regiones excepto América Latina, Asia Occidental, y América del Norte. Con respecto a afecto positivo, se observó un patrón similar donde afecto positivo fue un predictor positivo del comportamiento prosocial en todas las regiones excepto Asia Occidental.
Discusión y Conclusiones
Comportamiento Prosocial Durante la Pandemia
El presente estudio reveló que, en general, el comportamiento prosocial fue reportado para ocurrir frecuentemente durante el primer confinamiento por COVID-19. Este hallazgo apoya en gran medida la noción de que en respuesta a dilemas sociales compartidos, los individuos no rehúyen de apoyarse mutuamente. Al contrario, los comportamientos benevolentes fueron frecuentemente reportados, como fue observado en contextos anteriores (Del Boca et al., 2020). Nuestros hallazgos son ampliamente congruentes con la visión de que el entrenamiento a través del apoyo es uno de los modos de comportamiento de estrés a través de las regiones, porque los actos de la prosocialidad no representan una fuente de estrés en los individuos de estas regiones, ya que los actos culturales pudieron ser incrustados. Necesita ser considerado que estos subsamples son en gran medida compuestos por responders de Colombia a nivel universitario, respectivamente, con sociedades que son caracterizadas por valores colectivos y normas.
Mientras que los predictores prosociales mostraron patrones comparables de predictores significativos del comportamiento prosocial en todas las ocho regiones, con la excepción de respecto a predicciones del comportamiento prosocial. Por ejemplo, el desempleo fue negativamente relacionado con comportamiento prosocial en Asia Occidental. Esto podría ser explicado por diferencias culturales y medidas de bienestar social existentes en algunos países. Por ejemplo, los estados de bienestar nórdicos tienen un sistema fuerte de apoyo social y han enviado beneficios de desempleo de los estados de bienestar antes como respuesta al impacto económico de la crisis de COVID-19. Los participantes de Asia Occidental, Europa del Este y América del Norte también fueron más inclinados a mostrarse en comportamientos prosociales siendo afectados por una situación financiera que empeora debido a la pandemia (relativo a cuando fue una situación financiera anterior), de acuerdo con la literatura anterior que argumentó que una recesión económica podría aumentar la respuesta prosocial en algunas regiones.
Relación Entre Comportamiento Prosocial y Bienestar
Importantemente, encontramos que el comportamiento prosocial fue consistentemente asociado con bienestar a través de todas las regiones, un hallazgo consistente con una gran cantidad de evidencia de una conexión positiva entre varios tipos de comportamiento prosocial y bienestar (Hui et al., 2020). Una posible explicación de este resultado es que hacer bien a otros se siente bien y las recompensas emocionales de ayudar son experimentadas por los humanos. La investigación previa ha sugerido que este fenómeno es un universal humano, con un estudio sugiriendo que se vincula a los aumentos en bienestar en todas las culturas (Akin et al., 2013). Nuestra evidencia extiende este conocimiento previo indicando que el vínculo entre comportamiento prosocial y bienestar es robusto a los tiempos de disrupción emocional y social de una crisis. Debido a la naturaleza transversal de este estudio, no podemos descartar la explicación alternativa de que los individuos con altos niveles de bienestar son más inclinados a involucrarse en comportamiento prosocial. Sin embargo, hay evidencia preliminar causal que sugiere que proporcionar comportamiento prosocial durante la crisis de COVID-19 es positivamente relacionado a la adhesión a comportamientos de salud relevantes a la política incluyendo distanciamiento físico, quedando en casa cuando enferma, y adhiriéndose a recomendaciones de higiene.
Importancia y Contribución
Este estudio hace importantes contribuciones a la literatura existente sobre comportamiento prosocial y bienestar durante la pandemia de COVID-19. Primero, utilizando una muestra grande de N = 9,496 participantes de 60 países distribuidos en ocho regiones geográficas, el estudio extiende la comprensión de comportamiento prosocial a través de culturalmente y geográficamente diferentes contextos durante una crisis global sin precedentes. Segundo, el estudio investigó consistentemente si comportamiento prosocial fue asociado con bienestar durante los primeros confinamientos de COVID-19. Los hallazgos fueron tranquilizadores en que encontramos que cuando experimentando complicaciones de una crisis global, el comportamiento prosocial fue asociado con mejor bienestar a través de todas las regiones. Tercero, el estudio identificó predictores del comportamiento prosocial durante los confinamientos de COVID-19 al probar relaciones entre variables sociodemográficas y psicosociales y comportamiento prosocial. Los hallazgos demuestran que el apoyo social percibido fue el predictor más fuerte, seguido por estrés, afecto positivo, y flexibilidad psicológica.
El presente estudio tiene implicaciones importantes para la política pública y las intervenciones futuras. Dado que el comportamiento prosocial fue asociado con mejor bienestar, las intervenciones futuras pueden dirigirse a mecanismos que facilitan el comportamiento prosocial en tiempos de crisis. Además, dado que niveles altos de apoyo social percibido fueron los más fuertemente asociados con el comportamiento prosocial, los esfuerzos de política pública deben dirigirse a crear una red social fuerte y direcciones de permeabilidad psicológica, para facilitar el comportamiento prosocial en el proceso de lucha contra la propagación del virus.
Este resumen ha sido generado con Inteligencia Artificial y podría contener errores. Se recomienda consultar el artículo original.