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COVID-19Psicología de la SaludEstudio longitudinal2026

Beyond emotions: Social cognitive predictors of COVID-19 vaccination intentions before and after vaccine roll-out

Autores

Manoli, A., Kteily, N., y 38 coautores de 33 países, Ruiz, F. J.

Revista

PLOS Global Public Health

Resumen

Estudio longitudinal multinacional (33 países, n=586) que examinó predictores psicosociales de la intención de vacunación contra COVID-19 en dos momentos: previo al despliegue (abril-junio 2020) y posterior al despliegue (enero-febrero 2021). La autoeficacia y la gravedad percibida fueron predictores consistentes de la intención vacunal en ambos tiempos. La susceptibilidad percibida se asoció negativamente con la intención solo antes del despliegue. Tras el despliegue vacunal, se observaron descensos en autoeficacia, prosocialidad, flexibilidad psicológica y afecto positivo. Las variables psicológicas generales no predijeron significativamente la intención de vacunación.

Resumen Detallado

Contexto y Objetivos

La pandemia de COVID-19 ha planteado importantes desafíos para la salud pública global, incluida la necesidad de comprender los factores que influyen en la intención de vacunación. Aunque se ha dedicado considerable atención a los aspectos emocionales de la respuesta de las personas ante la COVID-19, existe una brecha significativa en la literatura respecto a cómo los predictores socio-cognitivos y emocionales interactúan para influir en las intenciones de vacunación en diferentes contextos culturales y momentos clave del despliegue de vacunas.

El estudio de Manoli et al. (2026) aborda esta brecha mediante un diseño prospectivo longitudinal multinacional que examina cómo factores emocionales y socio-cognitivos influyen en las intenciones de vacunación contra la COVID-19 durante dos fases críticas: antes del despliegue de vacunas (abril-junio de 2020) y después (enero-febrero de 2021). Este enfoque es particularmente relevante porque permite examinar no solo qué factores predicen la intención de vacunación, sino también cómo estos factores cambian y evolucionan en relación con eventos contextuales significativos como el despliegue de vacunas.

El objetivo principal del estudio fue identificar qué variables socio-cognitivas y emocionales son predictores robustos de las intenciones de vacunación contra la COVID-19, y si estas relaciones se mantienen estables o cambian entre los dos períodos de evaluación. Los autores también buscaron determinar si las variables psicológicas (estrés percibido, flexibilidad psicológica, afecto positivo y prosocialidad) contribuyen significativamente a la predicción de las intenciones de vacunación, más allá del modelo de creencias sobre la salud (Health Belief Model, HBM).

Método

Participantes

La muestra del estudio estuvo compuesta por 586 adultos (16.9% hombres) con edades entre 18 y 79 años (M = 39.32, DE = 13.43), seleccionados de un conjunto de datos inicial más amplio de 9,565 respondentes. La muestra fue reclutada en el contexto de un gran proyecto multinacional que incluyó datos de 33 países. La composición predominantemente femenina de la muestra (83.1%) es una limitación reconocida por los autores que debe considerarse al generalizar los resultados.

Diseño

El estudio utilizó un diseño prospectivo longitudinal con dos puntos de evaluación claramente definidos. El primer tiempo de evaluación (Tiempo 1) tuvo lugar durante abril-junio de 2020, antes del despliegue de vacunas contra la COVID-19. El segundo tiempo de evaluación (Tiempo 2) ocurrió durante enero-febrero de 2021, después del inicio del despliegue de vacunas en muchos países. Este diseño permite capturar cambios en variables clave y examinar cómo los predictores de intención de vacunación podrían variar según el contexto temporal.

Los datos fueron recopilados mediante una encuesta en línea administrada a través de RedCap, disponible en 18 idiomas, lo que facilitó la participación multinacional y multilingüe.

Intervención/Condiciones

No se describe una intervención específica en este estudio. En cambio, el estudio es observacional y aprovecha los eventos naturales (el despliegue de vacunas) que ocurrieron entre los dos puntos de evaluación como un "experimento natural" para examinar cómo cambian las relaciones entre variables.

Instrumentos

Los autores utilizaron un conjunto comprehensivo de medidas validadas:

  1. Susceptibilidad y severidad percibidas (basadas en el Modelo de Creencias sobre la Salud): Se evaluaron con 3 ítems cada una en una escala de 5 puntos (α = 0.86). Estas medidas evalúan cuán susceptible se siente la persona a la COVID-19 y cuán severa cree que sería la enfermedad.

  2. Autoeficacia para el riesgo de COVID-19: Se utilizó una versión adaptada de la Escala General de Autoeficacia Nueva, compuesta por 5 ítems (α = 0.88). Esta escala mide la confianza de los participantes en su capacidad para protegerse contra el COVID-19.

  3. Escala de Estrés Percibido: Se administró la versión de 10 ítems (α = 0.92), que evalúa el grado en que los participantes perciben sus vidas como impredecibles, incontrolables y sobrecargadas.

  4. PsyFlex: Se utilizó una medida de 9 ítems (α = 0.91) para evaluar la flexibilidad psicológica, que representa la capacidad de mantener contacto con el momento presente mientras se persiguen valores personales, incluso en presencia de pensamientos y emociones difíciles.

  5. PANAS Expandida: Se empleó una versión expandida de la Escala de Afecto Positivo y Negativo en una escala de 7 puntos (afecto positivo α = 0.95) para medir estados afectivos.

  6. Escala de Prosocialidad para Adultos: Se utilizó una medida de 6 ítems (α = 0.90) para evaluar tendencias prosociales.

  7. Intención de vacunación: Se midió únicamente en el Tiempo 2 utilizando una escala Likert de 7 puntos, evaluando la disposición de los participantes a vacunarse contra la COVID-19.

Análisis

El análisis estadístico fue riguroso y multifacético:

  • Se utilizaron pruebas de Kruskal-Wallis para examinar diferencias en variables sociodemográficas.
  • Se emplearon pruebas t pareadas para evaluar cambios en variables psicosociales entre Tiempo 1 y Tiempo 2, permitiendo examinar cómo evolucionaron estas variables en relación con el despliegue de vacunas.
  • Se especificaron modelos de enlaces cumulativos (CLM, por sus siglas en inglés) utilizando el paquete ordinal de R. Se probaron 4 modelos diferentes, presumiblemente para examinar diferentes combinaciones de predictores y su capacidad para predecir las intenciones de vacunación.

La aprobación ética fue otorgada por el Comité Nacional de Bioética de Chipre.

Resultados

Cambios en Variables Psicosociales entre Tiempo 1 y Tiempo 2

El estudio documentó cambios significativos en varias variables psicosociales clave entre el período anterior al despliegue de vacunas y el período posterior:

  • Autoeficacia: Hubo un declive significativo en la autoeficacia de riesgo de COVID-19 desde Tiempo 1 a Tiempo 2 (t(595) = 4.65, p < .001, d = .19), sugiriendo que la confianza de las personas en su capacidad para protegerse contra COVID-19 disminuyó durante este período.

  • Prosocialidad: La prosocialidad también disminuyó significativamente (t(595) = 6.79, p < .001, d = .28), lo que podría reflejar cambios en las orientaciones sociales durante la pandemia.

  • Flexibilidad psicológica: Se observó un declive significativo aunque más modesto en la flexibilidad psicológica (t(595) = 2.84, p < .01, d = .11).

  • Afecto positivo: El afecto positivo disminuyó significativamente (t(595) = 2.46, p = .014, d = .10), consistente con estudios previos que documentan el impacto emocional de la pandemia.

Predictores de Intención de Vacunación

Los resultados principales del estudio revelaron patrones interesantes en los predictores de las intenciones de vacunación:

Autoeficacia: La autoeficacia fue un predictor robusto y significativo de las intenciones de vacunación en ambos momentos:

  • Antes del despliegue de vacunas (Tiempo 1): OR = 1.31, IC 95% [1.02, 1.70], p < .05
  • Después del despliegue de vacunas (Tiempo 2): OR = 1.36, IC 95% [1.06, 1.75], p < .05

Estos resultados indican que los individuos con mayor confianza en su capacidad para protegerse contra COVID-19 también mostraban intenciones más fuertes de vacunarse.

Severidad percibida: La severidad percibida fue consistentemente significativa como predictor de intenciones de vacunación en ambos momentos:

  • Antes del despliegue: OR = 1.18, IC 95% [1.11, 1.25], p < .001
  • Después del despliegue: OR = 1.21, IC 95% [1.14, 1.28], p < .001

Personas que percibían la COVID-19 como más severa tenían mayores intenciones de vacunarse, un hallazgo que se alinea con el Modelo de Creencias sobre la Salud.

Susceptibilidad percibida: Este predictor mostró un patrón diferencial:

  • Antes del despliegue de vacunas: OR = 0.91, IC 95% [0.86, 0.97], p < .001 (asociación negativa significativa)
  • Después del despliegue de vacunas: OR = 0.96, IC 95% [0.90, 1.02], p = .164 (no significativa)

La asociación negativa antes del despliegue fue inesperada, sugiriendo que una mayor susceptibilidad percibida se asociaba con intenciones de vacunación más débiles antes del despliegue. Sin embargo, esta asociación desapareció después del despliegue.

Variables psicológicas: De manera importante, las variables psicológicas (estrés percibido, flexibilidad psicológica, afecto positivo y prosocialidad) NO fueron predictores significativos de las intenciones de vacunación. Este hallazgo contrasta con lo que podría esperarse intuitivamente y sugiere que estas variables pueden influir en la vacunación de forma indirecta, quizás a través de las apreciaciones cognitivas (como la susceptibilidad y severidad percibidas).

Diferencias sociodemográficas: No hubo diferencias significativas en las intenciones de vacunación entre categorías sociodemográficas.

Discusión y Conclusiones

Este estudio hace varias contribuciones importantes a la comprensión de los predictores de las intenciones de vacunación contra COVID-19:

Robustez de los predictores socio-cognitivos: Los hallazgos más prominentes sugieren que la autoeficacia y la severidad percibida son predictores robustos y consistentes de las intenciones de vacunación, tanto antes como después del despliegue de vacunas. Esto resalta la importancia de los predictores cognitivos en las decisiones de salud, consistente con marcos teóricos como el Modelo de Creencias sobre la Salud y las teorías de la conducta del riesgo.

El rol paradójico de la susceptibilidad percibida: El hallazgo de que la susceptibilidad percibida se asociaba negativamente con las intenciones de vacunación antes del despliegue es intrigante y contraintuintivo. Los autores sugieren que esto podría reflejar dinámicas complejas: durante el período anterior al despliegue, cuando no había vacunas disponibles, las personas que se percibían a sí mismas como más susceptibles podrían haber experimentado una sensación de indefensión o resignación, reduciendo su intención de vacunarse (un procedimiento aún no disponible). Después del despliegue, cuando las vacunas estaban disponibles, esta asociación desapareció, sugiriendo que la disponibilidad de una estrategia de protección (la vacuna) cambió la relación entre susceptibilidad percibida e intención de vacunación.

Variables psicológicas como predictores indirectos: El hecho de que variables psicológicas como el estrés, la flexibilidad psicológica, el afecto positivo y la prosocialidad no fueran predictores significativos directos de las intenciones de vacunación es importante. Los autores sugieren que estas variables podrían operar indirectamente, moldeando las apreciaciones cognitivas específicas (como percepciones de severidad y susceptibilidad) que a su vez predicen las intenciones de vacunación. Este hallazgo apunta a la necesidad de modelos más complejos que consideren las vías indirectas de influencia.

Contextos culturales y de política: El estudio multinacional con datos de 33 países sugiere que estos patrones de predicción se mantienen de manera relativamente consistente entre contextos culturales diversos. Sin embargo, los autores reconocen que no se examinaron explícitamente controles a nivel de país, lo que podría haber moderado estas asociaciones.

Implicaciones prácticas: Los hallazgos sugieren que las intervenciones diseñadas para aumentar las intenciones de vacunación podrían beneficiarse de enfocarse en fortalecer la autoeficacia para la protección y proporcionar información clara sobre la severidad de COVID-19, más que enfatizar únicamente el riesgo o la susceptibilidad individual.

Limitaciones reconocidas: Los autores identifican varias limitaciones importantes: (1) la ausencia de controles a nivel de país, que podría haber revelado variaciones importantes según contextos políticos y de salud pública; (2) la composición predominantemente femenina de la muestra (83.1% mujeres), que limita la generalización; (3) la naturaleza autoinformada de los datos; y (4) el hecho de que la intención de vacunación se midió solo en Tiempo 2, lo que impide examinar cambios en las intenciones a lo largo del tiempo.


Este resumen ha sido generado con Inteligencia Artificial y podría contener errores. Se recomienda consultar el artículo original.

Ver artículo completoDOI: 10.1371/journal.pgph.0005668