The Role of Experiential Avoidance in the Performance on a High Cognitive Demand Task
Autores
López, J. C., Ruiz, F. J., Feder, J., Barbero Rubio, A., Suárez Aguirre, J. J., Rodríguez, J. A., Luciano, C.
Revista
International Journal of Psychology & Psychological Therapy
Resumen
Estudio experimental (N=24) que compara participantes con alto y bajo AAQ‑II en una tarea de memoria de trabajo tras ver vídeos neutros y desagradables. Los de alto AAQ‑II mostraron más intrusiones, mayor interferencia y menor concentración tras el vídeo emocional, lo que mediaba el peor rendimiento: la evitación experiencial afecta la atención y el rendimiento cognitivo.
Resumen Detallado
Contexto y objetivos
La evitación experiencial se refiere a un patrón de regulación verbal basado en intentos deliberados de evitar o escapar de eventos privados (afectos, pensamientos, recuerdos, sensaciones corporales) que se experimentan como aversivos. Este tipo de regulación no es problemático per se, pero se vuelve disfuncional cuando se convierte en un patrón inflexible que impide a la persona realizar acciones valiosas. Una serie de estudios recientes habían analizado el papel de la evitación experiencial en tareas experimentales, comparando participantes con niveles altos y bajos de evitación experiencial, y encontrando que los participantes con alta evitación mostraban mayores reacciones emocionales, mayor malestar y peor rendimiento en diversas tareas. Sin embargo, ningún estudio previo había analizado el papel de la evitación experiencial en el rendimiento en tareas de alta demanda cognitiva mientras los participantes experimentan malestar. El presente estudio tuvo como objetivo analizar la relación entre la evitación experiencial y otras estrategias de afrontamiento con el rendimiento en una tarea de memoria de trabajo, tanto en un contexto emocional neutro como en un contexto emocional altamente aversivo.
Método
Participantes/Modelos
Se seleccionaron 24 participantes (17 mujeres, 7 hombres; edad media = 26.5 años, SD = 8.7) de un total de 34 que respondieron al AAQ-II, según el criterio de tener una puntuación media de una desviación típica por encima o por debajo de la media de la población no clínica. Trece participantes presentaban puntuaciones altas en evitación experiencial (M = 44, SD = 4.98) y 11 puntuaciones bajas (M = 23.09, SD = 2.17). Todos recibieron un vale canjeable por un desayuno o merienda.
Diseño
Diseño cuasi-experimental intrasujeto con una variable de agrupación (alto vs. bajo AAQ-II). El procedimiento constó de tres fases: Fase 1 (selección de participantes y administración de cuestionarios de estrategias de afrontamiento), Fase 2 (visionado de un vídeo neutro seguido de inventario de estado de ánimo, tarea de memoria de trabajo y medidas de concentración e interferencia) y Fase 3 (idéntica a la Fase 2 pero con un vídeo de contenido altamente perturbador).
Materiales
Se empleó un programa diseñado en Visual Basic 6.0 para la tarea experimental. Se utilizaron dos vídeos de 90 segundos: un vídeo neutro (paisaje desértico con arbustos) y un vídeo perturbador (amputación quirúrgica de una pierna). La tarea de memoria de trabajo consistió en 10 ensayos en los que los participantes debían recordar la secuencia exacta de 6 figuras (seleccionadas de un conjunto de 9 figuras geométricas: cuadrado blanco, cuadrado gris, cuadrado negro, triángulo blanco, triángulo gris, triángulo negro, pentágono blanco, pentágono gris y pentágono negro). Cada figura permanecía en pantalla 2 segundos. Los participantes obtenían puntos según el orden correcto de selección (de +1 a +6 por figura), con un bonus de 4 puntos por ensayo perfecto y una penalización de -3 puntos por cada error.
Los instrumentos de autoinforme incluyeron: AAQ-II (Acceptance and Action Questionnaire-II; 10 ítems, escala Likert 1-7), WBSI (White Bear Suppression Inventory; 15 ítems, escala Likert 1-5), la escala de Aceptación sin Juicio del KIMS (Kentucky Inventory of Mindfulness Skills; 9 ítems, escala Likert 1-5), las escalas de Solución de Problemas y Reevaluación Cognitiva del CSI (Coping Strategies Inventory; 5 ítems cada una, escala Likert 1-5), y un Inventario de Estado de Ánimo basado en Gross (1998) con 15 ítems evaluados en una escala visual.
Procedimiento
En la Fase 1, los participantes respondieron al AAQ-II y los seleccionados completaron el WBSI, KIMS y CSI. En la Fase 2, los participantes vieron el vídeo neutro, respondieron al inventario de estado de ánimo, realizaron la tarea de memoria de trabajo (durante la cual debían presionar la barra espaciadora cada vez que un pensamiento sobre el vídeo venía a su mente), e informaron sobre su nivel de concentración y la interferencia percibida del vídeo. La Fase 3 fue idéntica a la Fase 2, pero utilizando el vídeo perturbador.
Análisis
Se calcularon correlaciones entre las medidas de estrategias de afrontamiento (AAQ-II, KIMS-aceptación, WBSI, CSI) y las variables experimentales (emociones negativas, puntuación en la tarea, concentración, interferencia, intrusiones de pensamientos). Se compararon los grupos de alto y bajo AAQ-II en las variables experimentales utilizando la prueba U de Mann-Whitney. Se realizó un análisis de mediación siguiendo el método de Baron y Kenny (1986) con tres análisis de regresión independientes para evaluar si la concentración mediaba el efecto de la evitación experiencial sobre el rendimiento en la tarea.
Resultados
Las puntuaciones en evitación experiencial (AAQ-II) y aceptación sin juicio (KIMS) fueron las estrategias de afrontamiento que mostraron las correlaciones más altas con las variables experimentales. Tras el visionado del vídeo neutro, el AAQ-II correlacionó con las emociones negativas (r = .42, p < .05) y la KIMS-aceptación negativamente (r = -.35, p < .05). La escala de solución de problemas del CSI correlacionó con la interferencia informada (r = -.50, p < .01). El AAQ-II, KIMS-aceptación y WBSI correlacionaron con el número de intrusiones de pensamientos durante la tarea (AAQ-II: r = .41; KIMS-aceptación: r = -.34; WBSI: r = .42; todas p < .05).
Tras el visionado del vídeo perturbador, la KIMS-aceptación correlacionó negativamente con las emociones negativas (r = -.52) y con los puntos obtenidos en la tarea (KIMS-aceptación: r = .52, p < .01). El AAQ-II correlacionó negativamente con los puntos obtenidos (r = -.40, p < .05) y con la concentración (r = -.44, p < .05). Respecto a la interferencia informada, AAQ-II (r = .62, p < .01), KIMS-aceptación (r = -.42, p < .05) y WBSI (r = .61, p < .01) mostraron correlaciones significativas. El número de intrusiones de pensamientos correlacionó con AAQ-II (r = .47), KIMS-aceptación (r = -.44) y WBSI (r = .51).
En la comparación entre grupos, tras el vídeo neutro, los participantes con alto AAQ-II evaluaron su estado de ánimo más negativamente que los de bajo AAQ-II (Alto: M = 3.06, SD = 1.96; Bajo: M = 1.26, SD = 1.45; U = 35.0, p = .018). El rendimiento en la tarea fue similar en ambos grupos (Alto: puntuación media = 69.3; Bajo: puntuación media = 67.1; t = 1.43, p = .89). Tras el vídeo perturbador, las emociones negativas aumentaron en ambos grupos (Alto: M = 5.58, SD = 1.96; Bajo: M = 3.02, SD = 2.17; U = 27.0, p = .004). Los participantes con bajo AAQ-II informaron mayor concentración (Bajo: M = 6.00, SD = 2.28; Alto: M = 3.84, SD = 2.85; U = 39.5, p = .031), menor interferencia (Bajo: M = 3.09, SD = 2.77; Alto: M = 7.08, SD = 2.50; U = 23.0, p = .002) y menor número de intrusiones (Bajo: M = .91, SD = 1.81; Alto: M = 5.00, SD = 6.98; U = 36.0, p = .02). El grupo con alta evitación experiencial obtuvo puntuaciones significativamente peores en la tarea (Alto: M = 5.85, SD = 11.12, puntuación final = 58.5; Bajo: M = 9.27, SD = 12.47, puntuación final = 92.7; t = 2.24, p = .015).
A nivel intrasujeto, 6 de 11 participantes con bajo AAQ-II (55%) mejoraron su rendimiento de la Fase 2 a la Fase 3, mientras que solo 2 de 13 participantes con alto AAQ-II (15%) mejoraron y 6 (46%) mostraron un descenso en el rendimiento.
El análisis de mediación reveló que la evitación experiencial predijo significativamente la concentración (β = -.44, p = .015) y los puntos en la tarea (β = -.40, p = .026). Cuando se incluyeron ambas variables como predictores, la concentración predijo significativamente los puntos (β = .59, p = .002) pero la evitación experiencial dejó de ser un predictor significativo (β = -.14, p = .26), indicando que el efecto de la evitación experiencial sobre el rendimiento en la tarea de memoria de trabajo estuvo mediado por el nivel de concentración.
Discusión y conclusiones
Los resultados demuestran que la evitación experiencial desempeña un papel relevante en el rendimiento en tareas de alta demanda cognitiva cuando los participantes experimentan malestar. Los participantes con alta evitación experiencial no mejoraron su rendimiento en la tarea de memoria tras el vídeo perturbador (a pesar de haber practicado previamente con el vídeo neutro), mientras que los participantes con baja evitación experiencial sí lo hicieron. El análisis de mediación sugiere que este efecto se produce a través de la disminución de la concentración: mientras experimentan malestar, los participantes con alta evitación experiencial probablemente emplean estrategias de control (supresión de pensamientos, distracción, etc.) que son incompatibles con atender a las señales relevantes de la tarea, impidiendo que los estímulos relevantes adquieran su función específica. Los autores señalan como limitaciones el tamaño reducido de la muestra, el uso de vídeos no estandarizados, la ausencia de traducción validada al español de algunos cuestionarios (KIMS), y la falta de una evaluación del estado de ánimo previa al experimento. Los resultados son coherentes con datos previos sobre el efecto negativo de la evitación experiencial en tareas exigentes y sugieren que modificar las estrategias de afrontamiento del malestar podría mejorar el rendimiento. Además, el procedimiento utilizado podría emplearse como una medida conductual de evitación experiencial y para evaluar el efecto de protocolos de intervención.
Importancia y contribución
Este estudio aporta los primeros datos experimentales explícitos sobre el efecto negativo de la evitación experiencial en el rendimiento en tareas de alta demanda cognitiva realizadas en un contexto emocionalmente aversivo. Al demostrar que este efecto está mediado por el nivel de concentración, el estudio proporciona un mecanismo explicativo: las estrategias de evitación del malestar compiten con los recursos atencionales necesarios para la tarea. Estos hallazgos son relevantes para entender cómo la evitación experiencial puede afectar el rendimiento en contextos de la vida real que combinan alta exigencia cognitiva y malestar emocional (como competiciones deportivas, exámenes o rendimiento laboral bajo estrés), y proporcionan apoyo experimental a los modelos contextuales que enfatizan la aceptación como alternativa funcional a la evitación.
Este resumen ha sido generado con Inteligencia Artificial y podría contener errores. Se recomienda consultar el artículo original.